El extraño ser de Saucedilla

Noviembre de 1983. Saucedilla, una pequeña localidad de Cáceres en el sur de España, vive una semana de auténtico misterio y si cabe, terror.

Una noche la joven Mari Carmen Ramos, de 14 años, vuelve a casa algo compungida después de discutir con su  hermana en una reunión con amigos. Camina por la Avenida José González de Amézqueta, que en esos momentos está solitaria y tan solo iluminada por farolas en las aceras.

Avanza por la parte derecha de la avenida cuando divisa en la acera izquierda una figura que avanza en dirección contraria a ella. En un principio no le da importancia, hasta que al acercarse más la figura, nota que debe medir unos tres metros de altura. Casi al llegar a su altura, la figura cruza la avenida hasta la acera donde se encuentra Mari Carmen y avanza hacia ella.

Al observarla mejor, la joven se da cuenta de que además de la altura, la figura es muy extraña. Viste una especie de sotana o vestidura talar de color negro y además porta una especie de bolso colgado. Va encapuchada, y lo más extraño, no parece tener pies. Aquel ser avanza casi como si se deslizara flotando a unos centímetros del suelo. Más tarde describiría que la parte inferior de la vestidura se movía como si debajo tuviese algo que le diera aire, como si fuese un ventilador. Tampoco aprecia movimiento de piernas debajo de aquella vestidura, como hubiese sido normal si las moviese al andar.

Mari Carmen se acerca a una bocacalle que gira a la derecha haciendo esquina, al igual que la figura al hacerlo de frente a ella. Las dos esquinas quedan a unos cinco metros y tanto la figura como la joven se detienen y es ahí cuando la llega a tener más cerca.

Dos testimonios en audio de personas de Saucedilla

El ser de Saucedilla

En ese momento el ser gira hacia la calle y Mari Carmen espera un par de segundos antes de seguirla. Cuando lo hace no encuentra nada. A escasos metros se encuentra un callejón sin salida al cual se acerca nuestra testigo sin encontrar nada de nuevo pese a que no había dado tiempo físicamente a que aquello desapareciese con tal rapidez. Es entonces cuando la joven sale corriendo aterrada hacia su casa.

Esquina donde Mari Carmen Ramos vio la figura

Al llegar a casa no cuenta lo ocurrido por temor a ser tomada por loca, y a los cuatro días, junto a dos amigos salen a buscar a aquella figura de nuevo. Y la encuentran en una de las calles de la localidad. Dos días más tarde una chica, de nombre Mariví, se reúne nerviosa con unos amigos contando que acaba de ver al mismo ser.

Mari Carmen Ramos y su esposo

 

Croquis del lugar del encuentro de Mari Carmen

Audio de Mari Carmen Ramos grabado por Gonzalo Pérez Sarró

Otra chica de trece años, María del Mar Mariscal también ve al ser y es entonces cuando Mari Carmen se decide a contar su encuentro. María del Mar ve a la figura a escasos metros de su casa pero desaparece rápidamente.

Días más tarde, María del Mar se encuentra en casa cenando con su familia. Cuando termina sale a tirar la bolsa de basura a un cubo que se encuentra en el jardín de su casa. Al salir encuentra al ser junto a un poste de la valla que rodea a la casa. Esto confirma la altura de la figura, ya que sobrepasa en un tercio la altura del poste, que es de dos metros. La descripción es la misma que dio Mari Carmen Ramos, pero en esta ocasión el ser porta algo parecido a una esfera en una mano, y con la otra hace señas a la chica para que se acerqué.

María del Mar pudo contemplar aterrada la cara del individuo. La describe como muy blanca y con forma de pera invertida, y con una especie de cicatriz en una mejilla. Muy asustada corre al interior de la casa gritando que hay alguien fuera. Su padre sale al jardín con un cuchillo en las manos. Allí no hay nadie.

Poste en el que María del Mar se encontró con la figura

Todo lo acontecido se llega a conocer y el pánico inunda Saucedilla. La gente tiene temor a salir de noche a la calle, e incluso se organizan batidas por parte de la Guardia Civil para encontrar al ser, pero no tienen éxito. Los vecinos de la localidad cuentan como en las noches de esa semana los perros aullaban lastimosamente, cosa que suele ser habitual en situaciones donde se producen fenómenos extraños.

El investigador y periodista Gonzalo Pérez Sarró investigó estos hechos desde el comienzo pasando innumerables horas en Saucedilla. Para él, se trata sin duda de un caso verídico dado que la singularidad de la figura no es fácil de crear en la imaginación, y menos cuando coincide con casos acaecidos en el Norte de África y en Estados Unidos desconocidos para las chicas de Saucedilla.

Gonzalo Pérez Sarró

Ha sido en diciembre de 2019 cuando Gonzálo llega a conocer nuevos datos. Al parecer, cinco años después de producirse los hechos, un joven matrimonio de Madrid se alojaba en una casa de Saucedilla cuyos muros daban al callejón sin salida al que se asomó Mari Carmen Ramos. Una noche la mujer se encontraba cambiando de pañal a su pequeña hija de meses cuando noto una especie de luz en una de las paredes. Se abrió un boquete de luz del cual emergió una figura exactamente igual a la aparecida en las calles. La testigo narra cómo notaba su cuerpo paralizado y un fuerte dolor de cabeza debido a un extraño sonido dentro de su cráneo. Al fin consiguió mover un brazo y el ser desapareció de inmediato.

La misma mujer cuenta como a lo largo de los años la experiencia se repite incluso en su vivienda de Madrid y siempre con la parálisis presente, el dolor de cabeza y el extraño sonido. Una vez consigue mover alguna parte del cuerpo, tanto el ser como todo lo demás desaparece de inmediato.

En la investigación, Gonzálo indaga y aparece un detalle importante: cuando esto sucede a la mujer siempre ocurre estando despierta, además de que su hija también sufre la experiencia.

Los avistamientos

Anteriormente, en el verano de ese mismo año, se produjeron otros hechos que quizá, o no, tengan relación con lo relatado. El 12 de julio, Eduarda Redondo y Emiliana Badillo, dos señoras de avanzada edad, se encontraban paseando por la carretera que va desde Saucedilla a Casatejada. Les sorprende una intensa luz frente a ellas en medio de la calzada. Tan pronto como comenzaron a inquietarse, aquella luz forma un remolino de polvo y comienza elevarse. Las dos mujeres corrieron aterradas hacia el pueblo.

Esa misma noche, sobre las diez, varias personas que se encontraban en un bar de la localidad vieron como una luz muy intensa avanzaba desde la misma carretera a ras de suelo. Al llegar al pueblo se elevó considerablemente permaneciendo estática sobre la población. Pasados unos instantes hizo un movimiento en espiral despareció. Según los testigos dejo un rastro de «polvo iluminado».

Algunas de esas personas, dos noches después y sobre la misma hora divisaron un objeto de enormes dimensiones con forma de barra. En esta ocasión no despareció. Los testigos cuentan que simplemente se apagó.

Hasta la fecha no se han producido más hechos de tales características de nuevo, pero quien sabe…

¿Visitarías Saucedilla y los lugares donde el ser apareció?

Cargando ... Cargando ...

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies