Lamentos en el tanatorio de Ceuta

La madrugada del sábado 9 de noviembre al domingo 10 de noviembre de 2002 se produjeron unos hechos en el tanatorio de la ciudad autónoma de Ceuta, en España, que son considerados como un verdadero expediente X. Esto se refrenda con la presencia de policías locales en el edificio y la emisión por parte de los mismos de un expediente oficial.

No era la primera vez que se producían hechos de este tipo. La semana anterior algunos vecinos de la ciudad vivieron fenómenos parecidos.

La casualidad llevó a que esa noche fueran dos funcionarias las que trabajaban en el tanatorio, ya que normalmente solo una de ellas lo hacía a esas horas de la madrugada.

Gema Sánchez, que era la funcionaria que normalmente trabajaba a solas de noche se encontraba acompañada de su compañera Encarnación González. Eran sobre las 03:00 horas de la madrugada cuando las dos mujeres notaron algo muy extraño.

Sala de velatorio

Un lamento de mujer se escuchaba claramente en determinadas dependencias del edificio, acompañándose de un murmullo que denotaba a muchas personas más, aunque el lamento era más audible. Gema lo identificó inmediatamente a los sonidos típicos de un velatorio, a los que estaba lógicamente habituada.

Muy asustadas recorrieron todas las dependencias del tanatorio sin encontrar nada. En cierto momento se escucharon unos golpes que ellas mismas describen como de «nudillos sobre la pared». Lo que más asustaba a las dos mujeres era el hecho de que aquel día no había ningún difunto en el tanatorio. Se encontraban totalmente solas.

Destaca algo muy extraño. Cuando las funcionarias subían a la planta superior, los sonidos parecían provenir de la planta inferior. Cuando bajaban, los murmullos y lamentos parecían surgir del piso superior.

Gema Sánchez. Testigo principal

Llegaron a pensar en la posibilidad de que alguien estuviese pidiendo auxilio en el exterior del edificio, por lo cual salieron a la calle. Además de no encontrar nada, se percataron de que los ruidos seguían proviniendo del interior.

Un vigilante de la empresa petrolífera DUCAR, adyacente al edificio del tanatorio, había estado escuchando los ruidos desde su puesto de trabajo, y por esa razón se presentó en el tanatorio para saber que sucedía. Cuando Gema y Encarnación le explicaron lo que sucedía quedó muy afectado.

Edificio de DUCAR al lado del tanatorio

Según el testimonio de Gema, los ruidos no se interrumpían. Al contrario, eran constantes.

Pasadas dos horas, las dos mujeres llamaron a la Policía Local de Ceuta. Sin tardanza, cuatro coches de policía y ocho agentes se personaron en el tanatorio. Una vez en conocimiento de los hechos, seis de ellos entraron para efectuar un registro. Los dos restantes no se atrevían a pasar al interior.

Los policías registraron a fondo el edificio hasta las 06:00 horas de la madrugada, momento en el que cesaron los fenómenos. Por tanto también los agentes fueron testigos directos de los sucesos. En un primer momento pensaron en la posibilidad de que alguna persona hubiese quedados encerrada en alguna de las salas durante el día, pero pudieron comprobar que además de ellos mismos, tan solo se encontraban en el lugar las dos mujeres y el vigilante de DUCAR. Este último permaneció en el tanatorio hasta la 08:00 horas.

Una vez en comisaría, los agentes redactan un informe de lo ocurrido en el cual se refleja la imposibilidad de determinar la causa de aquellos hechos.

Informe de la Policía Local de Ceuta

El Jefe de la Policía Local en aquel entonces, Ángel Gómez, en declaraciones a los medios de comunicación, opinaba que no existía una explicación racional de lo sucedido. Esa mañana llamó a los policías a su despacho y estos corroboraron lo ya relatado por la propia Gema Sánchez.

El día 13 de ese mismo mes, los Bomberos, junto a la Policía Local, efectúan un registro del tanatorio y de la red de alcantarillas de los alrededores. El resultado fue idéntico. También esto se refleja en un informe oficial.

Informe de los Bomberos

Tiempo después es la propia policía la que contacta con un equipo de investigadores de lo paranormal. Estos se desplazan hasta el tanatorio con idéntico resultado en sus pesquisas.

El 23 de noviembre se produce otro hecho similar al vivido por las funcionarias. Habiendo fallecido una mujer de avanzada edad, se encontraban en la sala de velatorio una nieta de la fallecida y una tía de esta. Cristina Bermúdez, nieta de la fallecida, relata como escucharon lamentos de una mujer de unos 30 años en la sala donde se encontraba el féretro de su abuela. De inmediato entraron en la estancia sin encontrar a nadie en ella. Cristina recalca que la duración de este hecho fue bastante larga.

Cristina Bermúdez. Testigo de hechos posteriores

Lo acontecido en el tanatorio se intentó ocultar. Según la opinión de Gema Sánchez quizá se debió a que este tipo de sucesos no están de alguna manera «bien vistos». Pero es un hecho que este no es el único fenómeno que sucedió en el tanatorio de Ceuta. Pero al ser el más significativo, sirvió para que otras personas que habían vivido fenómenos de esta índole anteriormente, dieran también su testimonio.

En 2006 aún se tuvo conocimiento de que este tipo de sucesos seguían produciéndose en el edificio.

¿Serías capaz de trabajar en el tanatorio una vez supieses lo ocurrido en el edificio?

Cargando ... Cargando ...

3 comentarios en «Lamentos en el tanatorio de Ceuta»

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
error: Alert: El contenido está protegido !!